Ajedrez para menos de diez



Eterno sendero de ilusiones grises transita lentamente cual peón obligado a comenzar el juego, o continuarlo. Chess se limita a caminar hacia destino predecible, tan cándido como insípido. Las torres vigorosas situadas en los laterales exhortan su avance pues en él radica ulterior éxito. O posible tormento.  Cual sea el resultado, ellas siempre le dan su aliento cuando se trata de cumplir anhelos.
Los cuadros repetidos asechan tu vida, uno tras otro. Su semejanza permite presagiar qué va a pasar, y tu cerebro se convierte en una especie de oráculo más cercano al ensayo y error que a la mágica intuición.  De ahí su apariencia inocua. Puntualizo apariencia porque tendemos a creer que los cuadros en que derrochamos experiencia son más inofensivos que aquellos desconocidos. 
Desgraciadamente, los seres humanos no encajamos en el itinerario de cuestiones previsibles. Así que, difícilmente, sepamos cómo va a reaccionar el otro.
Ella, Chess, entiende la imposibilidad de profecía respecto al ser humanoo.  Pero también sabe que Él responde a muchas jugadoras.
La reina puede efectuar cuales movimientos deseé.
  No obstante, Chess, peón del batallón, sólo sigue una dirección: Jaquemate, le dijo el Rey, y ella se sacrificó por amor.




4 comentarios:

  1. Me encanta el paralelismo entre el ajedrez y el dolor que provoca amar. Gracias por pasarte por mi blog, de corazón, ah, y desconocía la frase de Galeano sobre la utopía, me encantó, es preciosa. Un besooo enorme(L)

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  2. OH, no conocía esa canción de la Oreja =) , y mirá que escuche bastante de ellos, aunque desde que cambiaron de vocalista no tanto. Gracias por pasarte nuevamente :O , si queres borra mi comentario porque soy pesado(? jajaja

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  3. No te aflijas, lo mejor esta pasando en la caja de piezas que ya salieron del juego!
    Jaque mate!

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