Arma blanca



Si me preguntaran cómo llegó a cautivarme, diría que mis sentidos son la causa de esta irremediable traición.
Todo su ser resulta la más perfecta obra de desvaído arte para mi vista. Su tez, tan gratamente suave al tacto, me produce una sensación similar a la provocada por un hierro hirviente en contacto con la piel. Asimismo, emana un exquisito aroma cítrico semejante al que despide la rozagante cáscara de naranja que corona la basura putrefacta. En cuanto a su voz, puedo afirmar que jamás he escuchado nada que pueda comparársele: es la perfecta combinación de hermosos trinos y desdichadas melodías.
Sé que conoce mi pensamiento, percibo que me ha descubierto. Un fugaz cruce de miradas confirma la especulación mientras me regocijo con el rastro de miel cuyos ojos desprenden por doquier. Siento que está por suceder, ya ha pasado antes y esta noche volverá a acontecer. Tal y como lo esperaba, Él se acercó con aparente pretensión de charlar. Ambos sabemos que las excusas pronto se deshacen como castillos de arena y las verdaderas intensiones sobreviven a cualquier fantasía que se proponga flotar. Es así como llega el momento crucial.
Tras sostenerme la mirada durante unos instantes en los cuales mis pulmones fueron privados de aire, se acerca mansamente a mi boca y la roza con la suya. Una penetrante puntada atraviesa mi pecho cual cuchillo sin filo. Creo que no soy capaz de soportarlo un segundo más. ¿Por qué me hace esto? Vertiginosas cosquillas sacuden mi cuerpo sutilmente y se depositan en mis labios desorientados, que tras amagar el inicio de un embaucador beso, rendidos ante la perdición, acaban de despegarse de los suyos esbozando una leve sonrisa, de esas que carecen de significado. Al menos intenté que así fuera.
 El dragón vuelve al ataque y esta vez su beso me abrasa como llamaradas. Es entonces cuando siento ese sabor particular: dulce como la masita más fina que se pueda probar, amargo como la cerveza más pura que se logre realizar. Se produce otra pausa y percibo como sus ojos piratas recorren mi cuerpo con morbo. Al instante unas manchitas rosas cubren mis mejillas. Doy cuenta de sus efímeras ideas, pero las esquivo. La fogosidad tiene sus límites en la dignidad.
Y la pasión, su revancha en la sin razón. 
Un tenue hormigueo hace que vuelva a ubicarme en el momento pues su lengua se había encontrado en guerra con la mía y quiso salvarla, o terminar de matarla. Ojala mis colmillos vampirescos estuvieran inundados de ponzoña, para que al mínimo mordisco corrieras hacia otra galaxia. No me importa cuál, me conformaría sabiendo que estás lejos y no te voy a poder tocar. Tampoco ver, siquiera oír hablar de vos. Seguramente me desgarre en el proceso, pero qué más da, me estoy desarmando en este invento.
Las lágrimas anegan mis ojos cuando sus labios juegan al tobogán en mi cuello, mientras sus manos se enredan en mi pelo oscuro, largo y suelto. Me dedica una de esas miradas agudas, puramente lúdicas, logrando que arda por dentro.
Duele, quema, corta. Su piel, su boca. Vos ahí: perfecto, implacable. Yo acá: masoquista, insaciable.
Mi corazón se quejó furioso ante tal episodio. Bombeaba sangre con fuerza para hacerse sentir. Aquel reclamo me recordó que sigo siendo yo, el razonamiento todavía me funciona aunque esté temporalmente averiado. ¿Cómo se puede pensar cuando te olvidás que sos una individualidad? ¿Cómo es posible razonar claramente cuando estás abrazada a la otra persona en cuerpo y alma, mimetizándote con Él como si fueran una única piel? Respiramos el mismo aire viciado, comprensiblemente irritado. Necesita huir, no quiere ser cómplice de este tropiezo que va a terminar en porrazo.
Y nadie puede acusarlo porque Él es mi entero desencanto









7 comentarios:

  1. Una lucha interna complicada. Insistimos en recorrerla aún cuando sabemos las consecuencias. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Indiscutiblemente precioso...

    ResponderEliminar
  3. SOS UN AMOR, me encantó

    ResponderEliminar
  4. realmente hermosa.. sin palabras

    http://chasingmyinstinct.blogspot.com/ ♥

    ResponderEliminar
  5. "Seguramente me desgarre en el proceso, pero qué más da, me estoy desarmando en este invento"

    Me gusto esa frase! Me encanta tu forma de escribir, de describir cada momento! Felicitaciones. Besos y que seas muy feliz.

    ResponderEliminar