Life is what happens to you while you're busy making other plans



Al pie de la escalera lo observaba en silencio, con la ausencia nerudiana del que calla ante lo que cree imposible, pero también del que otorga, del que acepta su condición sin ánimos de cambiarla. La mía era confusa, dentro de mí, fuera de él. Quizá estaba en el extremo opuesto, en la fase B de un plan que no se desarrollaría porque la vida es Carpediem y vos planificás todo, él decía. 
Me encantaba verlo caminar por la casa sin prisa y con calma, desnudo, sudado y luciendo una barba de tres días. Llevaba una sonrisa estampada en el rostro que aceleraba mis latidos cuando desde lejos, posaba sus ojos sobre los míos. 
Quería quedarme allí un rato, entre los silencios que él desdibujaba hablando de cualquier cosa y riendo de alguna otra, mientras ponía una de mis canciones preferidas, un poco a conciencia aunque con un dejo de coincidencia - multicausalidad, corregiría Weber. Tranquila me sentía, comenzaba a figurar en sus agitados días. "Estoy contigo" susurró unos minutos antes, besándome con sus palabras cuando más lo necesitaba. 
Y esa fue la última vez que lo vi.






1 comentario:

  1. Y uno tal vez jamás pensó que esa sería la última vez...

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